La anatomía del sicariato: lo que los experimentos naturales enseñan y el populismo ignora

Sep 21, 2026 · 5 min read

Como todos sabemos, en los últimos años la delincuencia en el Perú, y en particular el sicariato y la extorsión, se han incrementado de forma alarmante. Desde Lima hasta Trujillo, pasando por Piura, Arequipa y los enclaves mineros de Pataz, la violencia letal ha dejado de ser un titular esporádico para convertirse en una amenaza cotidiana que asfixia a pequeños comerciantes, transportistas y familias trabajadoras.

La respuesta habitual del Estado sigue un libreto predecible: declarar estados de emergencia sucesivos, amenazar con aumentos de penas en el Código Penal y desplegar operativos visibles para las cámaras de televisión. Sin embargo, los homicidios por encargo no ceden y la sensación de vulnerabilidad ciudadana continúa escalando.

¿Por qué las recetas tradicionales de “mano dura” fracasan sistemáticamente frente a las organizaciones criminales? ¿Qué nos demuestra la literatura econométrica cuando analizamos experimentos naturales y cuasiexperimentos en América Latina y el mundo?

El modelo de Becker y la ilusión de la severidad

En la economía del crimen, Gary Becker formalizó hace décadas que la decisión de delinquir responde a una función de utilidad donde el costo del delito se pondera por la certeza de ser descubierto:

$$E[U] = (1 - p) U(Y) + p U(Y - F)$$

Donde $p$ representa la probabilidad efectiva de captura y condena, $Y$ el botín ilícito y $F$ la magnitud de la sanción penal. En el Perú, el problema central no es el valor de $F$ —las penas para el sicariato ya contemplan la cadena perpetua—, sino que $p$ es prácticamente cero.

Un gatillero a sueldo o un extorsionador no calcula si enfrentará 30 años o presidio perpetuo; calcula que nueve de cada diez veces jamás será identificado, procesado ni sentenciado. Incrementar penas en un sistema con impunidad estructural tiene un efecto disuasorio nulo.

La paradoja del descabezamiento y la fragmentación violenta

Una de las lecciones más aleccionadoras de los experimentos naturales proviene de la experiencia mexicana y colombiana. Investigadores como Calderón, Robles, Díaz-Cayeros y Magaloni (The Beheading of Criminal Organizations, 2015) evaluaron econométricamente la llamada kingpin strategy (captura o abatimiento de cabecillas).

¿El resultado? Lejos de pacificar los municipios intervenidos, la caída de los líderes generó un aumento inmediato y persistente de entre 20% y 30% en la tasa de homicidios locales.

Al romper la cúpula sin desarticular la logística intermedia ni el flujo financiero, las organizaciones no desaparecen: se atomizan en facciones rivales que disputan a sangre y fuego el cobro de cupos territorial. Ese proceso de balcanización criminal es exactamente el que hoy experimentan diversas ciudades del Perú.

Lo que la evidencia sí respalda: disuasión focalizada y microzonas

Frente al fracaso de los estados de emergencia generales y los toques de queda —cuyo impacto en ciudades como Cali ha resultado irrelevante en la tasa de homicidios—, la literatura empírica destaca dos intervenciones con alto retorno social:

  1. Disuasión focalizada (focused deterrence): Evaluada en iniciativas como Detroit Ceasefire o Project Safe Neighborhoods, esta estrategia concentra la advertencia y el peso penal en un grupo reducido de personas identificadas como de alto riesgo delictivo. La certeza de una respuesta legal inmediata ante cualquier nuevo acto violento ha logrado reducciones de 30% a 45% en homicidios armados, generando además efectos derrame (spillovers) positivos en distritos aledaños.
  2. Patrullaje en puntos calientes (hot spots policing): La evidencia en Dallas y en reformas policiales en Brasil demuestra que el crimen violento no se distribuye de manera uniforme, sino que se concentra en micro-segmentos urbanos (cuadras y esquinas específicas). El patrullaje dinámico y guiado por analítica de datos en esos puntos críticos reduce delitos violentos sin provocar un desplazamiento automático del delito hacia barrios vecinos.

Conclusión: Seguridad con rigor empírico, no con populismo punitivo

El sicariato no se resolverá con decretos supremos de emergencia ni con discursos inflamados en el Congreso. Si el Estado peruano aspira a recuperar la tranquilidad en las calles, debe entender que la seguridad pública es un problema de incentivos económicos, inteligencia táctica y asignación eficiente de recursos escasos.

La evidencia internacional es contundente: menos leyes redundantes y más inversión en investigación fiscal y criminal, peritajes balísticos modernos, trazabilidad financiera de la extorsión en billeteras digitales y despliegue policial respaldado por datos. Enfrentar al crimen exige ciencia social aplicada, no espejismos electorales.


¿Qué medidas consideras prioritarias para frenar la extorsión y el sicariato en el país?

Te invito a compartir tu punto de vista en los comentarios de LinkedIn y a explorar más artículos sobre economía, finanzas y ciencia de datos en arturochian.com.


Referencias y lecturas recomendadas

Para quienes deseen profundizar en los datos, metodologías cuasiexperimentales y evaluaciones de impacto citadas en este artículo, comparto las referencias académicas correspondientes e invito cordialmente a la comunidad a revisarlas y debatirlas:

  • Apel, R., Braga, A. A., & Welsh, B. C. (2013). The spillover effects of focused deterrence on gang violence. Evaluation Review, 37(3–4), 314–342. https://doi.org/10.1177/0193841X13518535
  • Becker, G. S. (1968). Crime and punishment: An economic approach. Journal of Political Economy, 76(2), 169–217. https://doi.org/10.1086/259394
  • Calderón, G., Robles, G., Díaz-Cayeros, A., & Magaloni, B. (2015). The beheading of criminal organizations and the dynamics of violence in Mexico. Journal of Conflict Resolution, 59(8), 1455–1485. https://doi.org/10.1177/0022002715587053
  • Circo, G. M., Krupa, J. M., McGarrell, E., & De Biasi, A. (2021). Focused deterrence and program fidelity: Evaluating the impact of Detroit Ceasefire. Justice Evaluation Journal, 4(1), 112–130. https://doi.org/10.1080/24751979.2020.1827938
  • Degli Esposti, M., Coll, C. V. N., da Silva, E. V., Borges, D., Rojido, E., Gomes dos Santos, A., Cano, I., & Murray, J. (2023). Effects of the Pelotas (Brazil) Peace Pact on violence and crime: A synthetic control analysis. The Lancet Regional Health - Americas, 19, 100447. https://doi.org/10.1016/j.lana.2023.100447
  • Smith, M. R., Tillyer, R., & Tregle, B. (2024). Hot spots policing as part of a city-wide violent crime reduction strategy: Initial evidence from Dallas. Journal of Criminal Justice, 90, 102091. https://doi.org/10.1016/j.jcrimjus.2023.102091