El código en el bolsillo: mis primeras impresiones programando con Hermes desde WhatsApp, Telegram o Discord
La inspiración no tiene horario. Poder escribir un mensaje en tu chat favorito y ver tu código desplegado en minutos cambia por completo las reglas del juego.A veces la inspiración llega en los momentos más inesperados. Puede ser mientras haces la fila de madrugada en el clásico 7 Sopas, mientras juegas fútbol con tu hijo de dos años, o justo cinco minutos antes de cerrar los ojos para dormir.
Lo usual ante estos chispazos de creatividad es abrir una aplicación de notas, apuntar la idea rápidamente y prometerse revisarla el fin de semana frente a la laptop.
Pero ¿y si pudieras avanzar esa idea en tu repositorio de GitHub y verla desplegada en producción directamente enviando un mensaje de chat desde tu celular?
Frente a esta pregunta, y con ese espíritu algo nerd que me caracteriza, decidí tomar acción el pasado 28 y 29 de julio. Alquilé una VPS (un servidor virtual privado en EE. UU.) para alojar y dar vida a Hermes, mi nuevo asistente virtual autónomo.
El problema con el flujo tradicional de la IA
Hoy en día tenemos una infinidad de herramientas espectaculares para programar con inteligencia artificial. Si quieres revisar o refactorizar código estructurado, los editores convencionales y extensiones tipo VS Code son la norma. Si buscas hacer vibe coding puro, herramientas como Antigravity o Codex son una maravilla. Y si eres un usuario intermedio que prefiere la terminal, herramientas de consola como Claude Code te permiten sacarle el jugo a tus proyectos.
Sin embargo, todas ellas comparten una limitación física: te exigen estar sentado frente a una computadora.
¿Por qué no podemos enviar una actualización a producción desde Telegram o WhatsApp mientras caminamos por la calle?
Ahí es donde radica el valor de un asistente agentic first como Hermes.
Dos semanas con Hermes: un cambio de paradigma
Tras catorce días delegando tareas a Hermes desde chats de WhatsApp, Telegram o Discord, puedo decir que mi flujo de trabajo ha cambiado por completo. No se trata de reemplazar tus herramientas de escritorio actuales; al contrario, se complementan perfectamente.
La diferencia es que Hermes actúa como un puente operativo inteligente. Le escribo una instrucción informal en lenguaje natural y él se encarga de:
- Clonar el repositorio correspondiente en la VPS.
- Escribir e integrar el código necesario.
- Hacer los commits y empujar los cambios a GitHub.
- Levantar los servidores de prueba para que los revise en caliente.
Poder avanzar en proyectos personales (como la plataforma del torneo de FFMM o apuntes académicos de NotebookLM) desde el celular es una experiencia liberadora. Es el verdadero concepto de human-in-the-loop: tú mantienes el control de la dirección del proyecto y la máquina se encarga de la fontanería operativa.
¿Es recomendable para cualquier proyecto?
Definitivamente no. Este enfoque requiere un marco delimitado. Hermes brilla en proyectos de tamaño pequeño a mediano, donde las funcionalidades se pueden granularizar y validar rápidamente desde una interfaz móvil. Para sistemas altamente complejos o con grandes bases de código heredado, la pantalla de tu celular se quedará extremadamente corta y necesitarás volver al confort del monitor y el teclado.
¿Te imaginas desplegando código desde tu aplicación de mensajería favorita?
¿Qué esperamos que sea la evolución de la IA en los próximos meses o años? ¿Qué nueva innovación podría traernos en nuestro workflow diario? Al final, asistentes como Hermes actúan como un complemento para flujos específicos, y lo seguirán siendo. Me encantaría conocer tu opinión en los comentarios.
Si te apasiona el desarrollo asistido por IA, los agentes autónomos y la tecnología, te invito a seguirme en LinkedIn y visitar mi blog en arturochian.com para más reflexiones.